¿Sientes que repites comportamientos que no quieres, aunque sepas que no te hacen bien?
A veces somos plenamente conscientes de que algo no nos favorece —comer sin hambre, posponer tareas, pasar demasiado tiempo con el móvil—, y sin embargo, acabamos haciéndolo una y otra vez.
No se trata de falta de voluntad. Estos comportamientos repetitivos son automatismos mentales que se instalan en el subconsciente con el tiempo. El cerebro aprende que esa conducta genera un alivio momentáneo (del estrés, aburrimiento, cansancio…) y la repite, incluso cuando ya no tiene sentido.

