¿Quieres bajar de peso sin hacer dietas?
Probablemente hayas probado varias dietas, renunciado a muchos placeres y aun así los resultados no han sido duraderos.
Quizás lograste perder peso por un tiempo, pero luego lo recuperaste, junto con la frustración y el sentimiento de culpa.
No es falta de fuerza de voluntad:
es que las dietas tradicionales solo actúan sobre la parte consciente —lo que “debes o no debes comer”—, mientras que el impulso de comer se origina en el subconsciente.
Y cuando la comida se convierte en una forma de calmar emociones —ansiedad, vacío, aburrimiento, tristeza— estamos ante lo que se conoce como hambre emocional.
En este caso comemos para llenar un vacío interior, más que para satisfacer una necesidad física.

